Compuestos de difusores de plástico y vibración en la parte más íntima de nuestra anatomía, hacemos un balance de estos juguetes destinados al placer con el ginecólogo Sylvain Mimoun.

Si bien estamos acusando a las olas de nuestras computadoras portátiles de ser peligrosas para la salud y los objetos plásticos para contener los interruptores endocrinos, ¿qué pasa con los juguetes sexuales? Porque además de emitir vibraciones en la parte más íntima de nuestra anatomía, pueden ser de plástico y requieren un mantenimiento irreprochable. El ginecólogo Sylvain Mimoun responde a todas nuestras preguntas.

¿Pueden los juguetes sexuales ser peligrosos para la salud?
No, a menos que sean mal utilizados. En caso de infección, si el juguete pasa de una pareja a otra sin haber sido limpiado, la transmisión de la infección es mucho más fácil. Este también es el caso si la persona sufre una infección y la usa nuevamente sin lavarla primero. Otra precaución que debe tomar: nunca pase el objeto del ano a la vagina, ya que luego llevará gérmenes anales y puede desencadenar una infección vaginal. Por eso, recuerde siempre limpiarlo con un desinfectante y leer las instrucciones de uso.

¿Qué pasa con los plásticos de los que están hechos?
Aunque el uso externo de juguetes sexuales no implica ningún riesgo real, todavía es mejor verificar que se encuentre en la norma europea. Debemos analizar su composición y prohibir a todos aquellos que puedan contener bisfenol y cualquier sustancia sospechosa de ser un disruptor endocrino.

¿Podemos llegar a ser adictos a los juguetes sexuales?
El objetivo de los juguetes sexuales es simplemente dar placer. Este objeto no es un fin en sí mismo. El único riesgo es que la masturbación del banano (con una mano) ya no conduce al disfrute porque la memoria del cuerpo está acostumbrada a esta sobreestimulación.

¿Pueden estas vibraciones o consoladores afectar la fertilidad o la salud?
Hasta nuevo aviso, no! No se supone que sean problemáticos para la mujer y, de ser así, es mejor consultar a un médico. A diferencia de otros objetos conectados o que emiten ondas, los juguetes sexuales no se colocan cerca del cerebro. Corazón u ovarios. Ya sea que estimulen el clítoris o se utilicen para la penetración, los juguetes sexuales no son peligrosos.

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